No soy el mismo de antes,
sé que a ella le hacía versos,
a veces la llenaba de besos,
y la miraba tan radiante.
Ya no siento esas emociones,
que me hacían vibrar el alma
que me robaron la calma,
ya no vivo de ilusiones.
No quiere eso decir,
que no te quiera a mi lado,
que no te tenga cuidado,
que no te haga feliz.
Soy como un vaso roto,
sin palabras felices
lleno solo de cicatrices.
Sin duda soy otro...
Pero soy también un cristal afilado,
que corta a quien se atreva a dañarte,
que defiende a quien se atreva a amarte,
que lucha por lo que hemos logrado.
Tal vez nunca te llame “mi amor”,
pero quiero que sepas que eres especial,
que eres la única que me hace sentir real,
que eres la persona que más quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario